Hay dos out en la pizarra, tres y dos la cuenta en la parte baja del noveno…

Barrio Getsemaní / con tus grandes deportistas / boxeadores, beisbolistas / cantantes y pregoneros…

Lucho Pérez

Frank Patiño

Por estas tierras vivimos siempre con la cuenta en tres y dos: unos con el bate en la mano, defendiendo el turno; otros en la loma de los sustos, intentando sacar un cero. Por estos barrios del Caribe siempre estamos en la segunda mitad del noveno, como dice Rubén Blades en su último álbum ‘Cantares del subdesarrollo’ (2010).

Por eso recuerdo aquellas noches a las afueras del Estadio 11 de Noviembre de Cartagena, aquellos juegos entre Indios y Torices, la voz de Napoleón Perea Castro, de Melanio Porto Ariza y de Luis Alberto Payares Villa y todas esas canciones que eran la banda sonora del beisbol.

Eran los años 80 y diciembre no sólo eran las vacaciones y las fiestas de fin de año sino el inicio de la temporada. Para entonces, ‘La pelota caliente’ del Súper Combo los Tropicales no sólo se convirtió en el himno del beisbol de Venezuela sino en el de todos los barrios: “Esta es la fiesta más grande, la fiesta de Venezuela / la fiesta de la pelota, de la pelota caliente / tenemos la tradición / de nuestras grandes figuras/ y les queremos brindar pelota de gran altura”.

Y cada estrofa hacía referencia a los Tigres de Aragua, los Tiburones de la Guaira, los Cardenales de Lara, los Navegantes de Magallanez, los Leones de Caracas y las Águilas del Zulia para determinar la sentencia: “Uno solo será el campeón / pero todos la vivimos / es la pelota caliente / que la disfruten amigos”.

Había también una canción menos conocida que hacía parte de las ceremonias inaugurales de las temporadas de beisbol, ‘La pelota’ del Gran Combo de Puerto Rico (Fiesta, 1967): “Bueno, caballeros, ya comienza la temporada de beisbol y el umpire dice play ball/ Que caliente está la esquina, caballeros / las discusiones entraron en calor / el entusiasmo que reina es algo serio / pues ya empezó la temporada de beisbol / unos dicen que a Caguas no hay quien le gane / y otros dicen que la línea es Mayagüez / y los ponceños dicen que Ponce es la clave / y Arecibo está pintado en la pared / y andan diciendo los nuevos Senadores / que ellos sí que están duros de verdad / y yo les digo a todos esos habladores / que no se olviden que el cangrejo es su papá”. De igual manera el Jibarito de Lares, Odilio González, en la canción ‘El vellón pegao’ dice: “Los ponceños encuevaos cuando el cangrejo los pela / el San Juan sigue en carrera y el Caguas no lo arremete / Mayagüez con sus toletes en el parque es una fiera”.

En el Caribe Colombiano, no sólo había una rivalidad entre los Tigres de la Loma del Diamante (Torices) y la tribu (Indios) de Cartagena, sino con las novenas de Barranquilla Olímpica, Cerveza Águila, Willard y Café Universal. Pero la fiesta era la misma cuando sonaba Cortijo su tema ‘Que se pare la bola’ desde su imponente grito de “Play ball, señores, aquí está la bola que todos quieren bailar” hasta el epílogo de “Suspendido el juego por lluvia” (hay también una versión de este tema hecha por Rey Roig).

Por aquellos tiempos, el beisbol no era sólo un deporte, era una manera de caminar, de ser, de hablar y de sentir. De allí nacieron canciones como ‘Botaron la pelota’ de Willie Rosario: “Botaron la pelota tu mamá y tu papá, lo bonita que te han hecho para mí / Todo aquel que te ve caminar me comenta es un batazo de cuatro esquinas… / Si tu papá y tu mamá jugaran beisbol tendrían un promedio de 400… / Tienes un cuerpo divino y un andar tan sabrosón que la pasaron por encima de Yankee Stadium y le rompieron el Astrodome / El día que tú naciste el doctor que te atendió te miro y le dijo a tu mamá lleva etiqueta de jonrón / Y es que tú eres distinta a tu hermanita menor, tú eres un cuadrangular y tu hermana es un foul ball”.

También están los temas ‘Tírame la pelota’ de Sones de Oriente (Tírame la pelota, María, quiéreme como te quiero), ‘Qué pelota’ del álbum Pacheco at the New York world’s fair (Qué pelota, pelotera, Si piensas que yo me ponché / no sufre equivocación / si me pasas la pelota / te la boto de jonrón), ‘Me gustas’ de Andy Montañez (contigo no la botaron, te digo que contigo, desaparecieron la pelota) y ‘Por que adoré’ de la Orquesta Flamboyán (ni un pitcher de las mayores curvea más que esa hembra).

Todas esas canciones sonaban tanto en las tribunas como en el Kiosko El Pitcher del Policía Peñaranda, quien en 1947 había hecho parte del equipo campeón del mundo. Porque el beisbol era la esperanza de toda esa gente que nace con dos strikes en los barrios del Caribe. Por eso Rafael Ithier escribió su célebre canción ‘El caballo pelotero’  y Mon Rivera haría ‘Cómo está Pita’ en el álbum ‘Qué gente averiguá’:

“Un domingo fui a un juego en París / y allí me encontré a Pita Martí / estuve con él, Wilson le habló inglés/ ¿how do you feel good men? / y él le contestó y hasta me asombre / Yo no juego field, lo que juego es catcher del Mayagüez”.

En el repertorio de salsa beisbolera está ‘Sabor a beisbol’ de Víctor manuelle, ‘Un día de Béisbol’ de Daiquirí , ‘Fanático’ de Adolecentes Orquesta y la canción beisbolera con mayor número de versiones, ‘La pelota’, con su bien conocido coro “Mi mamá no quiere que yo vaya a la pelota” que interpretaron Ray Barreto (1972, Que viva la música), Pío Leyva y el Conjunto Casino.

Linda Lleida en 1977, en su álbum ‘Aquí está Linda’ nos trae ‘Me tienes en tres y dos’ donde una mujer sentencia a un hombre: “o me tiras a poncharme o bateo de jonrón / ya tu fama se acabó, se acabó tu vacilón / o practicas la pelota o te cambias al fútbol”.

Hace unos años se grabó el álbum ‘Roberto Clemente – Un tributo musical’ en el que los soneros antillanos rinden homenaje a quien fuera el ídolo de varias generaciones.  Pero es Rubén Blades el más beisbolero de los salseros. En ‘Decisiones’: “Dentro en casa de la vecina está el marido / indeciso sobre dónde dar primero / con un bate de béisbol del extranjero / de esos que dice y que Tony Armas Slugger / Y suena el timbre, rin-rin / y no es el Gran Combo/ comienza la segunda del noveno”. En el álbum ‘Maestra vida’, en la canción  ‘El nacimiento de Ramiro’ dice: “Y cuando crezca, qué será, qué será / será acaso pelotero / como Aparicio o Clemente / ídolo de su gente y gloria para el beisbol”.

Y cerramos este juego con Cheo Feliciano con su tema ‘Pa que afinquen’, reiterando que el beisbol – como la vida – no admite treguas y que el juego no se acaba sino hasta el último out del último inning: “Como silencio guardé /  cantaron otros soneros / librando los nueve ceros que una vez les dediqué”.

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Acerca de Frank Patiño

Escritor y periodista.
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13 respuestas a Hay dos out en la pizarra, tres y dos la cuenta en la parte baja del noveno…

  1. Juan Antonio Morales dijo:

    Felicitaciones. Creo que es un buen recuento historico que nos llena de nostalgia a los jovenes del ayer. Seria importante que te linkearas con facebooks para multiplicar este tipo de articulos.

  2. JOHN CAPELLA dijo:

    Cordial saludo. Soy el responsable del blog de béisbol PLAYBALL que se publica en la página web del periodico EL TIEMPO, en alguna ocasión hice un trabajo haciendo referencia a estos temas que tratan del béisbol pero lo hice subiendo los videos. Me gustaría publicar en el blog este interesante escrito suyo acompanándolo con los videos respectivos para lo cual requiero de su autorización. Mi correo es johncap@hotmail.com . Un saludo

  3. Mary Pancita dijo:

    Muy buen articulo mi querido antonio romero, para los que no somos tan conocedores/as de este magnífico deporte el referenciarlo con buena salsa hace que te den ganas de sentarte ya en un estadio de beisbol, que vivan los Caimanes!

  4. HERMES W. VALERO SIMANCAS dijo:

    El Beisbol y la Salsa se une en iguales condiciones; que cada uno tiene un grupo de implementos o instrumentos, para ponerle sabor a la vida en cada nota musical y nunca pasar por alto un pasado que enmarca grandes recuerdos.

  5. Javier Ortiz Cassiani dijo:

    Una noche de 1983 cometí uno de los errores más grandes de mi vida. Por la insistencia de un primo me fui del estadio Un 11 de noviembre (como decía Melanio) con el juego en la parte alta del noveno Willard 6 Torices 0, no había caminado tres cuadras cuando empecé a sentir la algarabía en el estadio. Al final Torices ganó 7 carreras a 6. Muy temprano aprendí que el juego se acaba hasta que se acaba.
    Buena la nota caballo!

  6. José Ramón Saladén G. dijo:

    Realmente al leer estas notas, saltan los recuerdos del estadio 11 de Noviembre, pero se te olvido Toño, que la Universidad de Cartagena siempre estuvo allí dando batalla con su novena aguerrida y batalladora. Te felicito “Recordar es Vivir”

  7. Don Boro dijo:

    Tremendo. Así es, esa es la banda sonora de la pelota caliente. Desde el 11 de noviembre donde Cartagena – con el uniforme de Colombia – fue campeona mundial de beisbol. Donde Bolívar, el que no pierde el título sino que lo presta, ha brillado tantas veces. Y donde ahora los Tigres rugen. Buena esa, men.

  8. oscar balleteros dijo:

    hermano, la saco del estadio

  9. Raymundo Gomezcásseres dijo:

    “La pelota caliente” fue el deporte de mi infancia y adolescencia. Entonces el paraíso tenía forma de “diamante”. Pocas de sus metamorfosis posteriores lograron superarlo, o al menos igualarlo… Después vinieron los años de la salsa dura, y con ella, algunas de la melodías de tu soberbio texto, que fueron como detonantes para la floración del “diamente” perdido. Leo “Hay dos outs en la pizarra…” Y pare de contar. Raymundo Gomezcásseres.

  10. WILLIAN LUJAN....(NEW YORK). dijo:

    Gracias, me encantan, ya que vivo en New York por 27 años y he visto cualquier cantidad de beisbol de Grandes Ligas y Series Mundiales… pero nada como saber de mi beisbol, de mis héroes de antaño, saber que sí hubo gente que amó y sigue amando la pelota, por eso cuando acá me vienen con vainas les digo pal carajo, el primer latinoamericano que jugó beisbol fue Luis Castro con los Atléticos de Filadelfia en 1902… Así que vamos jalándole al respetico, Jefe, me da lástima que la gente no va al estadio,cómo pretendemos vender nuestra pelota así sea para participar en una Serie del Caribe al menos… Abrazos… lo felicito, tremendo reportaje.

  11. Jorge Reales dijo:

    Viejo Frank y hay muchos que nacen con 0 bola y dos strikes, y con el petaca en frente, maluca la vaina

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