Pacho Zumaqué: Colombia Caribe

Frank Patiño

Desde los parqueaderos del Estadio 11 de Noviembre – que aun guardaban el calor del sol en los trupillos amarillentos – se podía escuchar la bulla de los congregados en la Plaza de Toros Cartagena de Indias. Se inauguraba la quinta versión del Festival Internacional de Música del Caribe, por primera vez en este escenario del Barrio Olaya Herrera, esa sucesión de calles que van desde la Avenida Pedro Romero hasta la Ciénaga de la Virgen, en la que las tardes eran ornadas por gigantes sistemas de sonido que despedían descargas antillanas, sones y jíbaros y canciones que provenían de Mamá África.

Era el año de 1985 y en medio de algarabía un canto de vaquería abría paso a ese coro legendario: “Sí, sí, Colombia / sí, sí Caribe… La música del Caribe, ya tiene su Festival / Y en Cartagena de Indias, lo vamos a celebrar / y llegan de todas partes, con música y alegría / presentándonos su arte, con amor y simpatía”. Esta canción, que recorría los ritmos de las Antillas y el panteón yoruba, sería el himno del Festival y una bandera plantada desde nuestro litoral en el Gran Caribe. El autor de esta canción es Francisco Zumaqué, uno de esos genios musicales cuyo nombre se pierde en medio de la monotonía radial.

El Maestro Zumaqué nació en Cereté en 1945 y desde niño componía porros para la Banda Departamental de Córdoba, escuchando a Dámaso Pérez Prado en las emisoras de onda corta. Tiburcio Romero fue su maestro de infancia y después realizaría estudios musicales en Medellín, donde integró la Orquesta Juvenil Di Lido con el sincelejano Justo Almario. En los años 60, llegó a Cartagena donde recibió clases de Adolfo Mejía. Después haría su peregrinación por París, donde estudió dirección orquestal y después sería docente de composición en la Universidad Nacional de Colombia.

En 1979 trabajó como compositor y arreglista de la Fania All Stars. En 1981 sería protagonista del llamado Álbum Blanco de Eddie Palmieri, allí escribe la memorable pieza musical, Páginas de mujer, que cantaría Cheo Feliciano. En 1984 realiza Macumbia, trabajo en el que Zumaqué explora el jazz desde los ritmos tradicionales del Caribe Colombiano y un año después llega ‘Colombia Caribe’.

La obra del Maestro Zumaqué  también está llena de composiciones para orquestas de cámara, sinfonías y bandas sonoras para teatro y cine, pero impregnadas siempre de los viejos porros y las cumbias con los que creció, de las canciones antillanas que le traían las ondas hertzianas y de las descargas del New York de los inmigrantes latinos. Para quienes estuvieron en las graderías de la Monumental de Olaya Herrera o en las afueras, ese himno dejó atrás la idea de que éramos una región atlántica en un país andino y reiteró nuestra pertenencia – desde siempre – al Gran Caribe.

Al amigo Emery Barrios Badel, in memoriam

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Acerca de Frank Patiño

Escritor y periodista.
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